SITUACIÓN PROBLEMÁTICA
Según Quinn, P (1989) citado por Watkins, C. y
Wagner, P (1987), disciplina es instrucción que moldea forma, corrige e inspira
el comportamiento apropiado.
La situación problemática
observada en el grupo de 1° año grupo “B” y 3° “A” es la indisciplina, este tema es interesante
porque si logra mantener la disciplina en un grupo pequeño la mayoría de los
alumnos podrán prestar atención a las actividades y realizarlas sin tanta
distracción se entiende que son niños pequeños pero realmente es un grupo muy
indisciplinado al grado que no se escucha la voz del maestro que está tratando
de explicar y no me refiero específica solamente sucede con la maestra titular,
así como maestra de inglés y de educación física. Cuando lograba controlar al
grupo notaba que podía explicar de un modo que todos entendían y no preguntaban
si no que trabajaban y terminaban en seguida Woolfolk (2001) expresa que “la disciplina en el aula son técnicas
empleadas para mantener un ambiente adecuado para el aprendizaje, relativamente
libre de problemas de conducta”.
El problema de la
indisciplina, empieza en casa pero si no se controla o se intenta controlar en
la escuela y más en los primeros años será una gran problemática en los grados
superiores y después esos alumnos serán un problema para la sociedad, porque nunca
supieron acatar órdenes y obedecer reglas, por eso se eligió esta problemática.
“La disciplina se origina en tres fuentes: el centro educativo, el
ambiente familiar y social y el estudiante” Giuseppe Nérici (1996)
El problema se percibe en
la forma de ser del alumno, ellos no saben acatar órdenes, se salen del salón
sin permiso, no saben escuchar,
generalmente los alumnos no permanecen mucho tiempo en su banco, están
con un compañero (a) hablando tirados en el piso, arriba de los bancos, o en
cualquier lugar que no sea haciendo lo que se les ha indicado que hagan y cuando entran al salón de la formación se
empujan y gritan mucho se tiran al piso y después se avientan uno arriba de
otro, no son agresivos ni groseros simplemente ellos no saben acatar órdenes y
batallan mucho para concentrare debido a la indisciplina y los constante grito
en el salón.
La palabra “disciplina”
significa formar o enseñar. Por medio de este proyecto se pretende mantener
disciplina en el aula para poder enseñar a los alumnos, cualquier contenido
temático y que este pueda formar en él un aprendizaje significativo; García y otros (1994), expresan
que “una de las funciones de la
disciplina es crear una forma de trabajo en la cual las tareas o actividades
planificadas para el aula pueden ser realizadas de manera más eficiente” Desde este punto de vista, la disciplina es
un elemento necesario para que la vida y actividad escolar se lleven a cabo con
mayor facilidad, un elemento esencial el trabajo educativo.
El diccionario de la
Enciclopedia Encarta (2006) la define como “doctrina, instrucción de una
persona, especialmente en lo moral” y plantea otras definiciones, las cuales
coinciden o están relacionadas con el mantenimiento u observación de las reglas
o normas, es decir al lograr que el alumno tenga disciplina dentro del aula de
clases este tendrá un clima saludable apropiado para que todos y cada uno de
los educandos reciban una educación de calidad que básicamente es lo que se
pretende.
El comportamiento
disciplinado se basa en dos ejes: obediencia y respeto. La primera supone la
observancia en el aula de tres normas fundamentales: guardar silencio, poner
atención y trabajar sentado en su lugar, de acuerdo con las indicaciones del
maestro, cosa que los alumnos no saben respetar, el segundo supondrá dirigirse
de forma respetuosa y considerada hacia los compañeros y autoridades, así como
hacia sus pertenencias, prescindiendo de insultos, golpes, burlas, destrucción
o robo de objetos ajenos, maltrato del mobiliario o instalaciones escolares, es
importante mencionar que los alumnos de
1° “B” no llegan a tan grabe nivel de desastre, atentando contra las
instalaciones de la escuela, por ello, la existencia de este proyecto para que
esta situación no pase a mayores y se logre controlar.
En el pasado la
disciplina en las instituciones educativas se lograba a través del miedo, es
decir, el uso del castigo, que llegó a ser incluso de tipo físico. Pero con el
paso del tiempo esto se dejó atrás, y se hace referencia a que es preferible
fortalecer las conductas adecuadas que castigar las inapropiadas. En otras
palabras, es posible educar sin recurrir al castigo, gracias a que toda
persona, por naturaleza quiere aprender, siempre y cuando, en este proceso sean
tomados en cuenta sus necesidades e intereses. Mucho es lo que se dice acerca
de la disciplina, y es lo que el docente, tanto en ejercicio como en formación,
debe profundizar de manera tal que pueda establecer pautas en su trabajo como
educador y crear su propio criterio.
Así mismo García (1994), expresa
que “una de las funciones de la
disciplina es crear una forma de trabajo en la cual las tareas o actividades
planificadas para el aula pueden ser realizadas de manera más eficiente”. Desde
este punto de vista, la disciplina es un elemento necesario para que la vida y
actividad escolar se lleven a cabo con mayor facilidad.
Sin embargo no todo recae
en el alumno, el maestro tiene una participación y responsabilidad enorme en este proceso y
aplicación del proyecto que consiste en controlar la disciplina por medio de
estrategias para brindarle al alumno una educación de calidad, basada en el
respeto armonía, convivencia y colaboración mutua entre los integrantes del
salón de clase en el cual lo niños están día a día, y pasa hacer un segundo hogar
para ellos; La eficacia del docente influye en las actividades, los esfuerzos y
la persistencia de los maestros con los alumnos (Ashton, 1985; Ashton y Webb,
1986). “Los maestros con baja eficacia
evitan planear actividades que puedan superan sus capacidades, no perseveran
con los estudiantes que tienen dificultades, se esfuerzan poco por encontrar
materiales y no repasan los contenidos, de manera que los estudiantes
comprendan mejor. Los maestros con eficacia elevada elaboran actividades
exigentes, ayudan a los estudiantes a salir adelante y se obstinan con los que
tienen problemas”
Estos efectos
motivacionales aumentan los logros de los alumnos y también la autoeficacia de
los maestros, pues le comunican que pueden ayudarlos. Ashton y Webb (1986)
descubrieron que era más probable que los maestros con autoeficacia elevada
tuvieran un ambiente positivo en su salón, respaldaran las ideas de sus alumnos
y atendieran sus necesidades.
Lo que utilizare en mi
propuesta es el método conductista (modificación de conductas) de Iván
Petróvich Pavlov. 1849-1936.
Conductismo: Para que una
conducta pueda ser modificada se necesita de un estímulo y una respuesta, que
en conjunto desarrollen una habilidad o destreza para ser llevada a la
práctica. La motivación influye en la conducta, esta lleva una respuesta y
esta conducta puede ser intrínseca o extrínseca.
El modelo conductista
propone la obtención de respuestas ante estímulos que se presenten según cada
situación específica. Se dan las consecuencias y las conductas, presentando el
estímulo como generador de éstas para orientar la conducta sistemáticamente
hacia respuestas cada vez más adecuadas, con base en técnicas de modificación
de conducta. Es decir, el alumno modifica la conducta con base en un plan
previamente establecido. El docente al trabajar con este enfoque debe
clarificar las consecuencias de las conductas negativas, reforzar o premiar la
respuesta adecuada, identificar las fuentes primarias de reforzamiento que han
tenido éxito en la familia, escuela o colegio y proponer o negociar reglas y
límites claramente definidos. Para una institución con el modelo conductista,
se proponen metas claras, para que todos los esfuerzos sean dirigidos al logro.
Un pequeño ejemplo seria:
El docente condiciona a
los alumnos del salón de clases, diciéndoles que si no entran después que sonó
el timbre (estímulo condicionado), perderán un punto en su calificación, por lo
tanto los condiciona a que entren temprano (respuesta condicionada).
El plan de estudios
(2011) nos habla de “generar ambientes de aprendizaje” y precisamente es un
punto base en dicha propuesta ya que es lo que se pretende generar ambientes
que promuevan el bienestar áulico.
“Se denomina ambiente de aprendizaje al espacio donde se desarrolla la
comunicación y las interacciones que posibilitan el aprendizaje”, (Plan de estudios 2011. pág.
28). Con esta perspectiva se asume que en los ambientes de aprendizaje media la
actuación del docente para construirlos y emplearlos como tales.
En su construcción
destacan los siguientes aspectos:
• La claridad respecto
del aprendizaje que se espera logre el estudiante.
• Las interacciones entre
los estudiantes y el maestro.
Asimismo, en el hogar,
como ambiente de aprendizaje, los estudiantes y los padres de familia tienen un
marco de intervención para apoyar las actividades académicas, al organizar el
tiempo y el espacio en casa.
El plan también nos habla
de formar en el alumno competencias para la vida de los alumnos “Movilizan y dirigen todos los componentes, conocimientos,
habilidades, actitudes y valores hacia la consecución de objetivos concretos;
son más que el saber, el saber hacer o el saber ser, porque se manifiestan en
la acción de manera integrada”. Plan de estudios 2011. (Pág. 38).
El desarrollo de las ocho competencias de Formación
Cívica y Ética se concibe como un proceso sistemático y continuado desde la
formación personal, centrada en el autoconocimiento, el cuidado de sí y la
autorregulación, hasta la formación social y política en la que se enfatiza la
participación ciudadana, el sentido de justicia, los derechos humanos y los
valores de la democracia como modelo regulatorio de la convivencia y la
valoración de la democracia.
Algunos informes de investigación que ayudó a
sustentar dicho trabajo es la revista Redalyc “La disciplina escolar: aportes
de las teorías psicológicas”, de los autores Márquez Guanipa, Jeanette; Díaz
Nava, Judith y Cazzato Dávila, también se revisó la revista “la disciplina en el aula:
reflexiones en torno a los procesos de comunicación” del autor Carmen María
Cubero Venegas y de la misma línea Redalyc pero diferente revista de la autora
Carmen María Cubero Venegas “La disciplina en el aula: Reflexiones en torno a
los procesos de comunicación”
La indisciplina dentro del aula a veces puede
surgir a las diferentes culturas de cada sujeto, por ejemplo en el grupo de 3°
“A” existen dos alumnos pertenecientes a una religión donde no se permite
realizar diversas actividades por lo tanto cuando ellos no las llevan a cabo se
distraen y comienza el desorden.
El artículo tercero constitucional menciona
que todo individuo tiene derecho a recibir educación, federación, estados,
distrito federal y municipios, impartirá educación preescolar, primaria y
secundaria. La educación preescolar, primaria y la secundaria conforman la
educación básica obligatoria. Al ser obligatoria, la educación
preescolar, primaria y secundaria serán gratuitas. Así mismo menciona que la
educación pública debe ser laica, esto es, que en las enseñanzas no interfiera
religión alguna, para así fomentar la libertad de creencias manifestada en el
artículo 24.
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